La fórmula Frazer
Marzo 1, 2008 por calamo
En una entrada reciente de Darle a la lengua se reflexionaba sobre le dificultad de hacer llegar la poesía a nuestros chicos, oneroso empeño que a tantos conduce a la defección. El pasado miércoles 27 actuó en el Teatro de Utebo Ricardo Frazer, con su espectáculo Ofelia, recreación de la figura de Pablo Neruda, con el añadido del Mujer con alcuza de Dámaso Alonso.
La fórmula de Frazer es habilidosa y el cómico se concoce el percal del público adolescente: los números de magia captan la atención de los chicos y en ese estado de suspensión se abren hueco los poemas. Todo ayuda. Ya sea por la magia (quizá los más), ya por el conjunto del espectáculo, el caso es que los chicos salieron moderadamente satisfechos. Asunto a tener en cuenta tratándose del espinoso negociado de la poesía.
Asistió alumnado de de 4º y 1º de Bachillerato y me honra decir que se condujeron respetuosamente, lo cual conviene subrayar ante tanta imagen negativa que se proyecta (casi siempre relacionada con la pública; para otro día hablar de la estrategia de imagen que necesitamos). Frazer declama bien, quizá en un estilo algo enfático para mi gusto. Sobra alguna moralina previa referida a la ausencia de compromiso de la juventud (la otra variante del topoi de la pérdida de valores; esas admoniciones aportan poco, los ponen a la defensiva. Para precisar: no fueron palabras del artista, sino de un su ayudante, encargado de amansar a la bestia). Un poco traída por los pelos la lectura de Mujer con alcuza, asociando la imaginería del poema con los trenes fatídicos de Madrid y el 11 de marzo. Como si no fuera suficientemente conmovedora la anécdota real que inspiró el texto.
Escuché los poemas de Neruda y me resultaron un pelín grandilocuentes. Tal vez otro repertorio del propio autor. No sé, algunos de los hitos del canon del XX cada vez me resultan más cuestionables. Cosas de uno, de su edad, qué duda cabe.
Asistir a la declamación, a la palabra bien encarnada, es una de las vías. Otra complementaria optaría por un tono menos impostado, algo así como lo que ha representado desde antaño la lírica tradicional. A la postre, ¿qué impide considerar las canciones de los poetastros del pop y del rock, esas que escuchan nuestros chicos y que tanto les conmueven, como un nuevo romancero, pongamos por caso? Palabras que expresan sus propias emociones. Poemas, vaya.
Creo que firma Calamo. Me interesaría saber la anécdota que inspiro el poema Mujercon Alcuza, sifuera posible,puesto que no lo sabemos.
uchas gracias
655 899 233
Trascribo un comentario de utilidad:
El poema “Mujer con alcuza” está dedicado al poeta Leopoldo Panero, amigo fraternal de Dámaso Alonso. Su génesis nos la explica el propio Alonso con estas palabras:
“Este poema, quizá el más divulgado de Hijos de la ira, se llamó en su versión original “La superviviente”. No sé si la historia de su origen real mejorará o estropeará la comprensión: en mi casa entró a servir Carmen, una criada muy vieja (honradísima, inocentísima), que permaneció con nosotros poco tiempo, porque un día se nos despidió: ella sentía mucho dejarnos, pero no tenía otro remedio, porque le había escrito “su señora”, que la necesitaba.
En nuestras conversaciones con ella habíamos visto su total desamparo: no tenía familia alguna, todos sus parientes se habían ido muriendo, se le habían muerto también sus amistades. Estaba sola. No tenía más que aquella “señora”, “su señora”, a la que había servido durante muchos años. Carmen le había hecho servicios de gran confianza (había salvado todas las joyas de “su señora”, que tuvo consigo ocultas durante toda nuestra guerra civil).
Carmen desapareció de nuestra vida hasta que un día nos enteramos de que había muerto en un asilo de ancianos, en Murcia. La señora, “su señora”, la había despedido por una pequeñísima falta (que no la había oído una noche cuando la llamó a altas horas para que la atendiera).
En mi poema, claro, el largo viaje en un tren que se va vaciando es el símbolo de la vida de esta mujer, y, en cierto modo, de todo hombre, porque, para todos, la vejez es un vaciarse de compañía, de ilusión y de sentido del vivir.
La ocasión, la anécdota que dio el primer impulso hacia el poema se olvida pronto. El símbolo se hace más vago y se amplía: esa mujer puede representar lo mismo a un ser humano que a toda la Humanidad; en un sentido distinto podría aplicarse muy bien a España (y así lo han hecho algunos críticos.” (Poemas escogidos. Selección y notas del autor. Editorial Gredos. Madrid, 1969. Colección Antología Hispánica; págs. 196-197).
también podría referirse al miedo puesto que cuenta Dámaso que esta mujer le asustaba cuando iba por los pasillos y el era pequeño, con una alcuza en la mano y arrastrando los pies. Quizás simbolice junto con el miedo
la muerte, como vivir enterrado (con miedos) como si lo desconocido fuera sinónimo de muerte. o el no saber vivir también, como vivir muerto.
A mi me encanta Frazer con 20 años dedicado a los jóvenes seguro que la grandielocuencia es la forma de llegar, ni se lo cuestionaría.
Por si hubiera alguna duda, conste que el trabajo de Frazer me parece muy bueno